Pesca en el Alto Paraná en verano, experiencia cautivante

Por Daniel Calabrese, www.tigredelosrios.com.ar

Portal de Pesca
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Hemos hablado muchas veces de las posibilidades que brinda el verano para la pesca deportiva.
Este momento maravilloso en donde se amplía al máximo el abanico de especies, portes y técnicas posibles a utilizar, solo requiere de cierto cuidado para sortear el intenso calor y obviamente los efectos del sol. De estos cuidados también hemos realizados coberturas especiales con consejos sencillos que permiten disfrutar de esta etapa del año y evitar los posibles inconvenientes.
Volviendo a la pesca deportiva, tenemos a lo largo de todo el periodo estival la gran posibilidad de pescar especies del máximo valor deportivo y en todas las modalidades, cosa que no ocurre en otras épocas del año.
Con el afán de demostrar los desafíos que ofrece el verano realizamos un recorrido por Ita Ibaté , Yahapé y Paso de la Patria, tres pesqueros emblemáticos del norte correntino que sin dudas permitieron – a pesar de que el viento nos jugó una mala pasada durante todo el recorrido- confirmar las enormes posibilidades que brinda este tramo del río para los pescadores de carnada y trolling como también para los amantes del fly y el bait casting.

Verano, omnívoros y dorados en las costas

Uno de los atractivos especiales para los pescadores que tiene el verano es que los omnívoros comienzan a arrimarse a la costa en busca de los preciados frutos que caen de árboles y plantas costeras. El ingá, el laurel, el Francisco Alvarez comienzan a dejar caer sus frutos maduros al río arrimando a las costas a salmones, bogas y pacúes. Este proceso que pone al alcance de moscas y señuelos a las preciadas especies puede comenzar en Enero, se acentúa en febrero para logra su clímax en marzo.

Los dorados, si bien pueden ser encontrados en los veriles profundos y los grandes pedregales en el medio del río como en todas las épocas del año, durante el verano abundan en los playados, en los bancos de arena y en las costas que le suministran durante este lapso aguas con temperaturas amigables y abundante comida.

Las aguas translucidas de los arroyos del alto Paraná ayudan a que las modalidades ultradeportivas se puedan hacer en muchas oportunidades a pez visto lo que incrementa al extremo la dosis de adrenalina.

Pesca en el Alto Paraná en verano, experiencia cautivante

Ita Ibaté, primera estación

“Increíblemente el mismo arroyo que me dio mi primer pacú hace mas de quince años, me regalaba, le regalaba su primer pacú a mi hijo Tomi. “

Ita Ibaté fue el pesquero mas norteño y en el cual comenzamos nuestra hoja de ruta de pesca. Nuestro objetivo fueron los arroyos por dos motivos, el primero debido a que estábamos muy interesados en la búsqueda de pacúes y salmones, el otro motivo era el molesto viento norte que imposibilitaba cualquier intento a río abierto. Este viento nos iba a acompañar en todo el derrotero. Persistente e intenso el viento norte y algunas tormentas nos iban a impedir completar una jornada completa de pesca en todos los días que tuvimos en el relevamiento. Aun así, con jornadas parciales y condiciones alteradas por los factores mencionados, pudimos cumplimentar los objetivos como lo describirán las tres crónicas.
Nuestro destino para realizar la pesca de pacúes y salmones fue un arroyo sobre el que guardo gratos recuerdos pues hace muchos años fue el que me dió mi primer pacú. El “Naranjito” aguas arriba de Ita Ibaté, era nuestro destino.
Para relevar las bondades de este pesquero queríamos probar en dos modalidades. Al golpe, con los coquitos y en fly cast con las cada vez mas requeridas pelotitas Plok Martin. Nos dispusimos aguas arriba para comenzar la flotada e inmediatamente comenzaron los ataques. Salmones de buen porte se lanzaban principalmente a las pelotitas. Comencé utilizando pelotitas amarillas que contabilizaron tres ataques en no mas de trescientos metros de bajada. Mi hijo Tomi probaba con el fruto natural, pero iba a tener que tener paciencia pues todavía no aparecían los pacúes, principal objetivo de sus intentos.
Lo maravilloso de esta pesca y en este arroyo es que posibilita pescar a pez visto. Estábamos justamente con el guía “Chico” de Cabañas Don Quico enseñándole a distinguir a Tomi entre los sábalos y los piras pytas cuando en un momento le digo “Ves Tomi ese es un pacú” y a continuación casteo detrás del tronco en el que se encontraba el ejemplar. El pacú se da vuelta, muestra su ovalado lomo oscuro y toma la pelotita con la furia que caracteriza a su casta. Clavo y comienza una maravillosa lucha que terminó con el primer pacú que nos daba el Naranjito de aproximadamente cuatro kilos. Un gran ejemplar para cualquier modalidad, pero en fLy una experiencia intransferible.
Los pacúes se desparramaban de manera uniforme y normalmente en grupos, sábalo, sábalo, sábalo, de pronto uno o dos salmones y de pronto. debajo de alguna planta frutal la figura inconfundible de dos o tres pacúes.
Tomi con las energías y el entusiasmo renovados persistía con su coquito esperando especialmente aquellos lugares en donde el guía o el padre les distinguieran a los pacúes.
En un momento vemos tres ejemplares debajo de un Ingá. Chico le dice “tirale” yo hago también el intento, detrás se escucha a Tomi “¡Clavé¡” cuando me doy vuelta Tomi ya había hecho un enérgico cañazo y el pacú de tres kilos daba combate. La caña arqueada con la puntera rozando el agua, la cara de alegría inmensa de Tomi y del otro lado un ejemplar maravillosamente negro, peleaba y se lo distinguía claramente dos o tres metros debajo de la superficie.
Increíblemente el mismo arroyo que me dió mi primer pacú hace mas de quince años, me regalaba, le regalaba su primer pacú también a mi hijo Tomi. El Naranjito de Ita Ibaté.

A la tarde las condiciones del viento ya se habían agudizado. El Paraná se había embravecido de tal manera que decidimos suspender la jornada vespertina. No tenía sentido hacer intentos en esas condiciones.
El balance de la jornada parcial nos confirmaba lo maravilloso de los lugares que ofrece Ita Ibaté, no solo para buscar los grandes ejemplares que se capturan a río abierto en trolling o con Carnada, también para encontrarse con sus maravillosos arroyos de aguas verdes. El Naranjito aguas al norte de Ita, reconfirmaba su riqueza. Y me volvía a dar una satisfacción personal inolvidable. El arroyo que me había dado mi primer pacú, le otorgaba el mismo regalo a mi hijo de apenas 11 años. Vaya regalo que recibí en Ita Ibaté.

Servicios de pesca y alojamiento en Itá Ibate
CABAÑAS DON QUICO.
Dirección: Cabaña DON QUICO – Itá Ibaté-Corrientes-Argentina
Teléfono: 03781-495195 / 495227
Celular: 0342-154281563
Internacional: 0054-3781-495195
Consultas: cdonquico@yahoo.com.ar

Pesca en el Alto Paraná en verano, experiencia cautivante

Yahape, segunda estación

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Media hora de ruta separa a los pesqueros de Ita Ibaté y Yahape. Salí bien temprano de Ita y mientras cargaba agua en la estación de servicio recibo el llamado de Gustavo Rocabert “te estoy esperando Dani, para el dorado grande tenemos que entrar al agua a las 6 y 30 horas y el viento no nos va a dejar pescar por mucho tiempo”. Lleguamos y ni siquiera descargamos los bolsos y elementos de pesca. Gustavo nos estaba esperando con una lancha en el agua y tres cañas para hacer los intentos. Solo llevé las cámaras para dar testimonio.

Tres cañas con señuelos de paletas de profundidad Piramax y Cucú y a los cinco minutos una impresionante bajada de caña no pudo ser plasmada en captura. Así nos recibía Yahapé, a pura adrenalina.
A pesar de que no habíamos podido convertir el pique en captura, las piedras habían demostrado los ejemplares notables que guardan, pero Gustavo me tenía preparada otra sorpresa. Luego de hacer trolling hasta las 9 hs. nos fuimos a un pequeño brazo que corre paralelo al Paraná a lo que los lugareños llaman la Zanja Poí, una suerte de nursery de todas las especies .

Motor eléctrico en funcionamiento y un casteo con módicos roles pues la vegetación y el diminuto ancho del curso no posibilitaban otra cosa. Elegí una pelotita roja que simulaba el fruto de un Francisco Alvarez. Vale decir que no había intento en que las pelotitas no fueran perseguidas por algún ejemplar. Pequeñas boguitas, pequeños pacucitos. A veces las perseguían para luego perder interés, a veces las embestían pero sin acertar y a veces las atacaban con furia para caer capturados.

Ya a las 10 30 hs con algunas boguitas y algunos pacucitos reloj en el haber, el sol se estaba poniendo intenso. Seguimos yendo despacito entre las aguas transparentes viendo una fauna íctica increíble. Pirás pytas, doradillos, bogas, y pacucitos aparecían a media agua como si ese pequeño arroyo fuera una pecera. Lo disfrutamos hasta su desembocadura cuando cansados y con el sol encima decidimos volver al predio. La idea era reponer fuerzas para la tarde en donde nos esperaba el Tuyutí, aguas abajo de Yahapé.

El tiempo nos demandó esperar hasta las seis de la tarde la salida aguas al sur. El viento norte volvía a hacer de las suyas y nos acortaba drásticamente la jornada. Aun así cuando aflojo un poquito el viento a eso de las seis, le hicimos un entrada al Tuyuti.

Los pimeros casteos los hicimos buscando pacúes y salmones pero no obtuvimos respuestas. Evidentemente todavía no se estaban moviendo en forma masiva detrás de los frutos. Decidí entonces poner pequeños streamers con la intención de tentar a los dorados y que las moscas sigan estando al alcance eventualmente de algún salmón. Y ahí si obtuvimos respuestas con doraditos de dos a cuatro kilos. El primero que pinché se lo di a Tomi que de esa manera peleaba a su primer dorado en una caña de mosca. Toda una maravillosa experiencia para el niño.

El Tuyutí vale decirlo, es un arroyo excelente y uno de los los lugares mas bellos de este tramo pero es mas apto para la pesca de omnívoros que para la pesca de dorados. Tiene un par de desagües de lagunas que pueden deparar surubíes enormes y algún dorado grande pero no abunda tanto el palerío, ideal para el dorado, como si los árboles frutales para el pacú y el salmón. Salvo en contados lugares como enfrente de los bancos de arena, en donde hay un tramo de unos quinientos metros de palos mas que interesantes.

Nuestra humilde sugerencia es que si no está el pacú, el salmón y la boga y la especie que se encuentra activa es el dorado, la estrategia adecuada es volcarse hacia el río Paraná en donde hay dos extensos tramos de palos y correderas que pueden dar ejemplares en todo su recorrido, incluso de los portes mas notables que se pueden capturar con mosca. Estos tramos van desde la desembocadura del Tuyutí, aguas al sur y tienen siete kilómetros de extensión y aguas al norte, desde la desembocadura del arroyo Santa Isabel hasta las cercanías de la arrocera, ya prácticamente enfrente del poblado.

Al final de la jornada volvimos a las piedras que se encuentran frente al poblado. Siempre rendidoras de portes extraordinarios, días antes de llegar habían dado a una sola lancha y en un par de horas tres doradas con pesos superiores a los 20 kilos. Nosotros no tuvimos suerte, los dos piques impresionantes que tuvimos, las bestias tomaron el señuelo por arriba sin que pudieran materializarse la clavada. Algo similar le pasó a otro periodista que pescó junto a nosotros. Armando García de la revista El Pato, logró pinchar un ejemplar maravilloso que rondaba los 20 kilos de peso. Lo arrimó a metros de la embarcación y el pez le soltó sin demasiadas dificultades lo cual nos dio a suponer que nunca había estado clavado y venía mordiendo la parte superior a la mojarra. Estaban efectivamente comiendo raro y para colmo el viento no aflojaba. Sin viento y unos días antes de nuestro relevamiento. la pesca de pacúes estaba formidable con ejemplares de hasta seis kilos con mosca como lo demuestra el testimonio fotográfico. Eso es Yahapé.

Pesca y alojamiento en Yahapé
CABAÑAS GATOMORO
Cabañas Gatomoro
Yahapé – Corrientes – Argentina
Ruta Nacional Nº 12 – km 1150
Consultas y reservas
te: 0376 154659070 I 0376 154659072
email: jcrocabert@hotmail.com

Pesca en el Alto Paraná en verano, experiencia cautivante

Paso de la Patria, última estación

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Nuestro último relevamiento del derrotero veraniego por el Alto Paraná lo hicimos en las emblemáticas aguas de Paso de la Patria. El Paso nunca defrauda. Es sin dudas un lugar de asentamiento y de permanente tránsito de grandes cardúmenes. Una suerte de circunvalación estratégica en la migración de los peces que bajan y suben por el Paraná y el río Paraguay.

Arrancamos en un hermoso día soleado pero el viento norte seguía complicándonos. Aún así el guía se tenía fe. Había capturado algunos excelentes ejemplares de mas de dos cifras los días anteriores y le tenía mucha confianza a las piedras y los bancos que se encuentran en la “Verde” como le llaman los lugareños a la isla que se encuentra frente a Paso de la Patria. Por otro lado era uno de los pocos lugares donde se podía aminorar las dificultades que nos ocasionaba el viento. A río abierto , por ejemplo en la zona de la “Confluencia” se hacía prácticamente imposible la pesca. Comenzamos a garetear a lo largo de la parte interior de la isla. Efectivamente y ratificando la corazonada del guía cada pasada con “botellona” era un pique. El tema era que tal como había pasado con los señuelos en Yahapé los dorados no estaban comiendo bien. Lo que hacían en este caso era venir masticando la carnada siempre en dirección a la embarcación por lo que el pique no se manifestaba claramente con la típica llevada violenta. Había entonces que corregir rápidamente la tensión del monofilamento, esperar a que el pescado se afirme y ahí cañar violentamente para concretar el pique. Cuando lo logramos comenzó la seguidilla, pero la llamativa forma de cazar que estaban teniendo los dorados se manifestaba en la falta de saltos. Ni los ejemplares menores hacían sus acrobáticas piruetas en el aire. Muchas veces venían masticando hasta metros donde estaba la embarcación y ahí, recién ahí, se producía el pique. Estaba el pescado, pero estaba difícil.

Durante la tarde aflojó un poco el viento y nos decidimos a realizar unas pasadas en la zona de la confluencia. En este caso tuvimos las mismas manifestaciones constantes de pique, con una sola diferencia. Si el garete lo hacíamos en el agua limpia del Paraná era dorado. Si la hacíamos en el límite del agua limpia y el agua con sedimento del Paraguay era pescado de cuero. Un gran Paty clavó Tomy. Atrás yo clavé un hermoso y combativo cachorro que superó los 10 kilos.

Concluimos la jornada volviendo a la verde en donde capturamos los últimos dorados ya con la mágica luminosidad de la caída del sol como testigo. El Paso garantizaba como siempre y aun en condiciones desfavorables su cuota de adrenalina. Nunca defrauda.

Servicios de pesca y alojamiento en Paso de la Patria
POSADA PASO DE LA PATRIA.
Avenida Costanera y Avenida Dorado
Paso De La Patria – Corrientes – Argentina
email: gcastai@yahoo.com.ar
web: posadapasopatria.com.ar
Te: 543794494556

Agradecimientos
Quiero agradecer profundamente a Cabañas Don Quico, a Raul Soperes su titular y a Francisco por los gratos momentos vividos en Itá Ibaté. A Juan y a Cacho Rocabert, al querido Mario, a Gloria de Cabañas Gatomoro en la salvaje y siempre hospitalaria Yahapé y al querido Gonzalo Castagno y Miryan titulares de Posada Paso de La Patria por la generosidad de siempre. Gracias por todo en nombre mío y de Tomi !

Por Daniel Calabrese

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